Casa domótica para una vida más sencilla

La domótica hace que nuestra casa sea inteligente. Podremos beneficiarnos de tener todo el hogar informatizado: podremos controlar desde la música, apagar y encender las luces, programar cuando se van a abrir las ventanas, y mucho más.

Si todavía no conoces las ventajas de tener una casa domótica, te invitamos a seguir leyendo para descubrirlas:

¿Qué beneficios tiene la domótica y por qué deberías apostar por ella?

  • Ahorro de energía: Es una de las ventajas principales. Y es que te permitirá programar todos los dispositivos para evitar que estén consumiendo en todo momento. Esto lo notaremos, sobre todo, en la calefacción -> y es que, en lugar de dejar que esté puesta todo el día, la podemos programar para que se encienda en el momento justo (por ejemplo, un poco antes de que lleguemos a casa después del trabajo).
  • Facilidad: La domótica se pone a disposición del habitante de la casa para hacer su vida mucho más fácil. Todo podrá ser controlado con un mando a distancia, desde el teléfono móvil o, incluso, con la voz. Podemos hacer que se encienda la luz del salón con tan solo una orden de voz, gracias a los asistentes digitales (Cómo Google Home o Alexa), por ejemplo.

Y no importará que no sepamos mucho sobre tecnología, ya que aprenderemos a utilizar estos nuevos sistemas en un tiempo récord, lo mejor es consultar a un profesional para que te pueda aconsejar.

  • Seguridad: La casa domótica también hace que convivamos en un espacio mucho más seguro, y es que, con los dispositivos correspondientes, podrán detectar cualquier intruso en el hogar, un incendio, fuga de gas, o escape de agua. Por otra parte, también podremos bajar todas las persianas de una manera completamente segura. También, gracias al sistema de cámaras de seguridad, podremos tener el control absoluto de todo lo que pasa en cualquier lugar, y decidir cuál va a ser nuestro siguiente paso.
  • Inversión progresiva: Es cierto que para meterse en el mundo de la domótica habrá que hacer una considerable inversión, pero también es cierto que no hace falta que invirtamos en todos los dispositivos de golpe, por lo que podemos ir poco a poco. Por ejemplo, en un momento dado podemos adquirir un enchufe inteligente para controlar por voz el encendido del ordenador, más adelante podemos domotizar la apertura y el cierre de las ventanas, ir colocando bombillas WiFi que se activen en un determinado intervalo de tiempo…

Con el paso del tiempo, tendremos una casa completamente integrada con domótica, para la que no tendremos que haber hecho una gran inversión.

  • Múltiples posibilidades: La domótica es claramente el presente. Aunque ya está disponible de muchas maneras en hogares y empresas, lo cierto es que lo que vemos ahora es tan solo el principio. Cada vez aparecen más dispositivos inteligentes que pueden incorporarse a la domótica del hogar, a precios que empiezan a ser bastante asequibles para el bolsillo de cualquier tipo de consumidor (no solo para los más pudientes).

¿Todavía no has domotizado tu hogar? ¿Y a qué esperas para hacerlo?