¿Qué es un secador de uñas?

Seguro que en más de una ocasión, en el momento en el que estabas con la manicura a medias, y te estaba quedando estupendamente, te han llamado urgentemente de algún lugar y has tenido que salir con prisas de casa, o puede que se nos presente una visita urgente a la que no podamos hacer esperar.

Ya sabemos que el proceso de pintado de la manicura requiere de un cierto tiempo; si no lo tiene, el efecto final puede llegar a ser catastrófico.

Y es aquí en dónde entran en juego los secadores de uñas. Estamos hablando de aparatos que tienen una potencia reducida para poder emitir una cierta cantidad de calor, secando nuestras uñas pero evitando que la temperatura sea muy agresiva para la piel.

¿Para qué sirve un secador de uñas?

En el mercado podemos encontrar todo tipo de secadores de uñas, disponibles en muchas formas a elegir o colores. Sin embargo, todos sirven  para lo mismo, para poder secar nuestras uñas cuando las hemos pintado, logrando que el efecto se mantenga uniforme y que dure mucho más tiempo.

Siempre se pueden secar de forma natural al aire pero, como ya hemos comentado, no siempre tenemos el tiempo suficiente para ello.

El secador de uñas (también conocido como lámpara de uñas, es un accesorio de reducidas dimensiones que se utiliza para todo tipo de trabajos de manicura, bien con esmaltes permanentes, bien con esmaltes semipermanentes, incluso hasta con uñas de gel.

Tipos de secadores de uñas

Secadores de uñas con tecnología LED

Estos secadores tienen la particularidad de ser mucho más rápidos; se calcula que pueden secar una capa de esmalte en un tiempo de unos 30 segundos más o menos. Además, de la misma manera que cualquier tipo de aparato que funcione con tecnología LED, el consumo asociado es mínimo.

Por otra parte, las bombillas que se utilizan son de “luz fría”, no generando calor. Precisamente este hecho hace que el mecanismo interno no se sobrecaliente, logrando una máxima duración al paso del tiempo. Se calcula que un secador de uñas LED puede durar unas 35.000 horas más o menos, por lo que tienen el mínimo mantenimiento posible. Ahora bien, se les puede poner una pega importante y es que tan solo son válidos para secar uñas que han sido preparadas para aguantar este tipo de tecnología.

Secadores de uñas con tecnología UV

Por otra parte, tenemos estos secadores de uñas que son los más clásicos. A diferencia de las anteriores, para secar una primera capa necesitarán de un tiempo comprendido entre 2-3 minutos aproximadamente, además de requerir de más energía durante el proceso. Por otra parte, emiten una considerable cantidad de calor, por lo que se reduce la vida útil de la bombilla hasta llegar a las 3000-5000 horas de duración (es decir, una séptima parte de las anteriores). Las bombillas son mucho más frágiles, y susceptibles de quebrarse lo que hace que, a la larga, se incremente el coste total del aparato.

Sin embargo, su gran ventaja es que nos permiten trabajar con todo tipo de esmalte, tanto como si es permanente, como si es semipermanente, además de curar las uñas de gel.

A la hora de elegir secadores de uñas, además de considerar el tipo de tecnología con la que trabajan, habrá que evaluar la potencia, la estética, si tiene o no función temporizador, el coste, así como cualquier otro tipo de criterio relacionado.

Los secadores de uñas: un elemento muy práctico que seguro que ya tienes en tu hogar.